
Reducir nuestro consumo de energía se traduce en un ahorro para la economía familiar
o personal y contribuye a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero
a la atmósfera, principal causa del cambio climático.
Una gran parte de la energía se consume en el sector residencial, es decir, en los miles de hogares donde se utiliza día a día la electricidad. La operación diaria habitual que se hace en la vivienda puede conllevar a un ahorro considerable de energía si se cambian las actitudes y se es consciente del consumo real y del necesitado.
Los consejos que aquí os damos buscan el uso eficiente y racional de la energía eléctrica mediante cambios que mejoran los hábitos y benefician su presupuesto familiar, sin sacrificios o privaciones. Aplicando estas recomendaciones en nuestra vida diaria, estaremos ahorrando energía y dinero y ayudando al medio ambiente. Estos consejos son muy prácticos. Para hacer fácil su compresión y uso, los hemos dividido en varias secciones.
Una gran parte de la energía se consume en el sector residencial, es decir, en los miles de hogares donde se utiliza día a día la electricidad. La operación diaria habitual que se hace en la vivienda puede conllevar a un ahorro considerable de energía si se cambian las actitudes y se es consciente del consumo real y del necesitado.
Los consejos que aquí os damos buscan el uso eficiente y racional de la energía eléctrica mediante cambios que mejoran los hábitos y benefician su presupuesto familiar, sin sacrificios o privaciones. Aplicando estas recomendaciones en nuestra vida diaria, estaremos ahorrando energía y dinero y ayudando al medio ambiente. Estos consejos son muy prácticos. Para hacer fácil su compresión y uso, los hemos dividido en varias secciones.

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